Como casarse nos parecía poco lioso, Alejandro y yo decidimos que, además, queríamos hacer una cápsula del tiempo del proceso y del día en sí, guardarla y dentro de muchos, muchos años recordar el proceso. Por eso, compré un smash book y por fin hoy he empezado a usarlo... y la primera página debe ser sin lugar a dudas dónde empieza esta aventura...¡el día de la pedida!
